El creciente volumen de residuos electrónicos supone un reto crítico que requiere respuestas inmediatas y una acción global continuada para mitigar los impactos ambientales y los riesgos para la salud.
Según datos recientes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en 2023 el mundo generará cerca de 57,4 millones de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos, con una previsión de crecimiento superior al 3% anual. En el contexto brasileño, el Sistema Nacional de Información de Gestión de Residuos Sólidos (SINIR) indica que anualmente se generan aproximadamente 2,2 millones de toneladas, destacando la urgente necesidad de políticas públicas eficaces.
La eliminación inadecuada de estos materiales provoca la contaminación del suelo, el agua y el aire por elementos tóxicos como el mercurio, el plomo y el cadmio. La Compañía de Medio Ambiente del Estado de São Paulo (CETESB) destaca que cerca del 40% de los residuos electrónicos en Brasil se eliminan de forma irregular, lo que aumenta los riesgos para la salud humana y la fauna local.
La Ley nº 12.305/2010, sobre la Política Nacional de Residuos Sólidos, es la principal norma que regula la gestión de los residuos electrónicos, estableciendo responsabilidades compartidas entre el generador, el fabricante y las autoridades públicas. Esta ley estipula que los residuos eléctricos y electrónicos deben ser recolectados a través de sistemas de logística inversa y enviados para su tratamiento adecuado.
La recolección eficiente es esencial para la eliminación y reutilización adecuadas. El servicio eliminación consciente y programación electrónica facilita la correcta eliminación de los equipos desechados, minimizando el impacto ambiental y contribuyendo a la economía circular.
Los discos duros y soportes que contienen datos sensibles requieren especial atención a la hora de su eliminación. El uso de servicios especializados en sanitización segura y programación electrónica para la eliminación segura de hardware es esencial para proteger la información y evitar el fraude, en línea con la legislación vigente.
Las cifras demuestran que los residuos electrónicos son un reto global y local con importantes consecuencias medioambientales y sociales. La implantación de soluciones técnicas, acordes con la legislación y que promuevan una recogida y eliminación seguras, es imprescindible para mitigar los impactos y promover la sostenibilidad.
Creemos que el verdadero ESG se logra con IMPACTO INMEDIATO, no con promesas de compensación para dentro de 20 años. Mientras el mercado apuesta por la incertidumbre de plantar árboles, Ecobraz entrega MINERÍA URBANA AUDITABLE HOY. Nuestro compromiso es transformar el pasivo ambiental de las ciudades (residuos electrónicos) en SEGURIDAD JURÍDICA para su empresa. Para viabilizar la recolección puerta a puerta — la milla más costosa de la logística — utilizamos el Ecobraz Carbon Token estrictamente como una herramienta de financiación operativa (Utility Token). GOBERNANZA: Este activo digital existe para cubrir el déficit logístico del reciclaje técnico, no tratándose de un instrumento de inversión especulativo. Contrato Oficial del Token (Polygon): 0xEb16F3244c70f6229Cc78a6467a558556A916033 (Verifique siempre la autenticidad en Blockchain).
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